Lunes 7 de diciembre. 21,30 horas
TEATRO IDEAL CINEMA
CICLO DE TEATRO CLÁSICO
Teatro Corsario presenta
CLÁSICOS CÓMICOS
(ENTREMESES DE BURLAS)
—Versión de Jesús Peña de los entremeses
Los Locos, anónimo;
El Niño de la Rollona, de Francisco de Avellaneda;
Guardadme las espaldas, de Calderón de la Barca;
Los muertos vivos, de Luis Quiñones de Benavente;
Los toros de Alcalá, de Juan de la Hoz y Mota—
Con Luis Miguel García, Carlos Pinedo, Blanca Izquierdo, Anahí van der Blick,
Julio Lázaro, Borja Semprún y Teresa Lázaro .
Dirección: Jesús Peña.
ENTRADAS: ZONA A: 12 € / ZONA B: 10 € / ZONA C: 8 €
Lo que hace realmente grandes a los clásicos es su intemporalidad, que es la condición que permite que el público de 2015 pueda reírse con obras escritas varios cientos de años antes. Y el Teatro Corsario aborda este reto en estos cinco entremeses que han cautivado a la crítica: “Preciosa representación. Una lección”; “Un espectáculo para paladear, entre carcajada y carcajada, el teatro con mayúsculas”;”Impresiona, por coherente, la estética tan cuidada”.
“Clásicos Cómicos” es un divertido espectáculo compuesto por cinco entremeses del Siglo de Oro que cuentan historias de mujeres insatisfechas, casadas con hombres que, o bien son necios o bien demasiados viejos. El punto de vista es el de ellas y así, nos recuerdan una vez más la triste condición de las mujeres en otros tiempos y en éste, sometidas siempre al arbitrio de una sociedad machista. Y el público no podrá menos que reírse a pulmón batiente con las desventuras de los maridos y las estrategias de los amantes para encontrarse con las codiciadas esposas. En este sentido, estos escogidos estremeces son representativos de una concepción del carácter rebelde de las mujeres que, tal vez por participar del desenfado y de la parodia, podía concluir sin reprimenda ni castigo: y así las mujeres se salían con la suya, al contrario de lo que sucedía en la realidad. Estas obras son el auténtico reverso de las obras de “honor” y cabe pensar que el público femenino de hace cuatro siglos era su principal destinatario.
Pero, por otra parte, no cabe calificar a estas mujeres como ejemplares. Ni ellas ni ellos lo son y no procede considerar los aspectos éticos de los personajes: al espectador de hoy sólo le cabe el compartir las distintas soluciones y la manera cómica que tienen de resolverlas. Y es que los disparates que acontecen se resuelven drásticamente con la espontánea invitación al baile y con la irrupción de la música, que tiene aquí el poder de finiquitar el conflicto y reclamar el aplauso.
Pulse aquí para acceder a la Programación de la XXI Muestra de Teatro de Otoño de Úbeda 2015.

